¿Cómo preparar las oposiciones a la Administración de Justicia?

Tal vez lleves años estudiando las oposiciones a los cuerpos de Gestión procesal, Tramitación procesal y Auxilio judicial; o, tal vez has decidido opositar recientemente y no sepas bien cómo hacerlo ni a quien acudir para conseguir la tan deseada plaza. Sea como fuere, conseguir plaza no es una cuestión sencilla, ni fácil. Si llevas años opositando, por experiencia, darás fe de ello. No voy a descubrirte nada nuevo. Si te planteas opositar o ya has tomado esta decisión, desoye los cantos de sirena de preparadores y academias que te digan lo contrario. No es fácil, ni se consigue en poco tiempo, ni -en la mayoría de casos- a la primera.

Lo siento, pero la realidad es que opositar es duro y conseguir plaza es difícil. Y digo, que es difícil, pero no imposible. Si estudias con seriedad y constancia, lo lograrás. No me cabe ninguna duda.

Estas oposiciones tienen un temario muy concreto y específico donde el Derecho Orgánico y Procesal es el Sol alrededor del cual gira absolutamente todo. Por lo tanto, es una materia que te tiene que gustar (y mucho). Tendrás que memorizar multitud de plazos, preceptos y otros detalles imprescindibles para superar los cortes de cada uno de los ejercicios de la oposición.

Lógicamente, también tiene que gustarte trabajar en un juzgado o tribunal. Piensa que es el lugar donde trabajarás el resto de tu vida laboral, por lo que estaría bien que este mundillo te guste.

Te preguntarás si es mejor estudiar por tu cuenta, acudir a una academia o un preparador, y si es mejor una preparación presencial u online. Cualquier opción es válida, pero no es útil para todos los opositores. No es lo mismo llevar estudiando muchos años que pocos, ni ser licenciado o graduado en Derecho que tener otra titulación. Ni tampoco -en el caso de los "veteranos"- haber preparador durante años en una academia o preparador que no haber recibido ningún tipo de orientación ni dirección.

Se me antoja ciertamente imposible conseguir plaza si no has estado nunca en una academia o con un preparador porque cuando uno decide opositar desconoce cuáles son los entresijos de la oposición, por dónde hay que estudiar cada uno de los temas, en qué cuestiones debemos prestar especial atención, cuál es una planificación de estudio adecuada, el ritmo que hay que llevar y se te plantean dudas, durante la preparación, que alguien tendrá que resolverlas. Otra cuestión distinta es que, tras unos años acudiendo a un preparador o academia, adquieras las herramientas básicas para estudiar por tu cuenta, prescindiendo de tales servicios. Ahora bien, si optas por esta última vía, ten en cuenta que tienes que tener una autodisciplina y responsabilidad muy importante porque no darás cuenta a nadie de tu planificación de estudio, ni seguirás ningún ritmo que te impongan, por lo que es normal que te vayas relajando con el paso de las semanas y no trabajes de forma adecuada ni eficiente para conseguir la plaza; en definitiva, que te autoengañes. Si te estás planteando estudiar por tu cuenta, ten presente estos factores. Tal vez deberías cambiar de preparador o academia por que con quien estás no es el profesional adecuado para ayudarte a conseguir tu objetivo. Tal vez el error radique ahí.

Creo, por lo tanto, que el opositor necesita un profesor, un preparador que le oriente, aconseje, que le explique los temas, que le resuelva las dudas, que le planifique el estudio; en definitiva, alguien en quien confíe, que le ayude y le proporcione todas las herramientas necesarias para conseguir la meta que se ha propuesto: conseguir la plaza.

Ahora bien ¿qué es mejor? ¿un preparador o una academia? Cada una de estas opciones tiene sus ventajas e inconvenientes (como todo en esta vida). En mi opinión, es mejor un preparador que una academia porque el preparador siempre es la misma persona, me conoce y el trato es más personalizado y empático que en una academia donde hoy puedes tener un profesor y dentro de tres meses otro diferente. La relación con una academia siempre es más mercantilista o empresarial; legítima, faltaría más, pero más -digamos- impersonal. Ahora bien, en un caso u otro, es fundamental que sea una persona (o personas) que hayan pasado por lo que tú has pasado y, por supuesto, que hayan conseguido plaza; es decir, un preparador no puede ser un abogado, un licenciado en derecho sin más. No vale cualquier persona. Tiene que ser un Gestor procesal, Juez, Fiscal, Letrado de la Administración de Justicia, Tramitador, ... en definitiva, alguien que domine la materia y el mundo de las oposiciones a la Administración de Justicia. Esta es la mayor garantía de que tienes un auténtico profesional en quien confiar tu futuro laboral.

¿Presencial u online? La preparación presencial te permite estar con otras personas que quieren lo mismo que tú, que viven una situación idéntica a la tuya y con la que, en algunos casos, estrecharás lazos de amistad. Puedes conversar con ellos, compartir apuntes, ir a tomar un café e intercambiar opiniones sobre las oposiciones y la vida en general. El mayor inconveniente es que únicamente dispones de la clase semanal para preguntar las dudas que tienes y si, tras la clase, estudiando, te surge alguna duda, tienes que esperar hasta la siguiente para planteársela al profesor y que te la solvente. También puede suceder que, por motivos ajenos a tu voluntad (una enfermedad, trabajo, circunstancias familiares, ...), te impiden asistir un día a clase.

La preparación online tiene, en mi opinión, como único inconveniente, que se trata de un sistema más individual puesto que la relación con tus compañeros no es la misma que si fuera presencial. Es menos cálida. Ahora bien, tiene mayores ventajas que la presencial puesto que te permite que tus dudas se resuelvan cualquier día de la semana y a cualquier hora, con independencia de cuando sea la próxima clase: 24 horas al día, 7 días de la semana. Otra ventaja notable es la comodidad de evitar desplazamientos y pérdidas de tiempo porque puedes seguir la clase y toda la preparación desde tu domicilio. Si, además, la preparación te permite la grabación de la clase y por cualquier motivo no puedes asistir en directo, puedes ver la grabación más adelante, cuantas veces quieras.

Por lo tanto, creo que la mejor opción es una preparación (con un único profesor o preparador) online.

Lógicamente, no tienes por qué estar de acuerdo con mis afirmaciones. Te hablo desde la experiencia de haber conseguido plaza en tres cuerpos (Auxilio Judicial, Gestión procesal y Letrado de la Administración de Justicia) y, en consecuencia, haber opositado durante muchos años. Por ello, algo sé.

También te recomiendo que no te informes únicamente con una academia o un preparador, habla con muchos, con cuantos más mejor. De este modo, podrás formarte una opinión más fundamentada y tendrás mayores elementos para adoptar una decisión de este calibre. Ten en cuenta que opositar (y decidir con quien hacerlo) es una decisión muy importante: está en juego tu futuro.


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Rodrigo Lacueva Bertolacci, 2020

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